Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Archivo: Julio 2009

El peaje

pedrodaniel 21/07/2009 @ 22:18

Pero la visión de Laura en la puerta de mi cuarto, con su pijama y su coleta, me llevaba de la mano a otro tiempo en que las mujeres aún no se maquillaban ni se pintaban los labios ni ahorraban para la vejez, un tiempo en que no buscaban a un hombre que las salvara de la soledad o que les sembrara una semilla en el vientre, un tiempo ido, apagado, huérfano, en el que con cada frase, con cada gesto, con cada plato, no insultaban al tío que tenían enfrente y extendían a todo el género un odio que quizá nos merecíamos. Gracia, inocencia, pureza: eso me dijeron su coleta y sus pies descalzos, sus dientes limpios y su pijama estampado de ositos. Hablaban de una edad anterior a la pasión y a la cólera, donde ningún acto escondía su propósito, su plazo fijo, su súplica, donde todo se daba y se pedía porque sí; un juego limpio que es únicamente de los niños y de quienes logran salvar la niñez en el peaje terrible a la edad adulta.

David Torres - El gran silencio

DUDAS

grouchoo 19/07/2009 @ 13:28

Si ustedes miran la columna de la derecha, dónde aparece Quién soy y bajan  para abajo hasta llegar a Categorías, se darán cuenta que hemos incluido todos los títulos de los capítulos del libro Dudas. Me preguntarán que, ¿por qué digo está tontería?, que ya lo habrán observado. Es cierto, es una simple aclaración de operatoria, pero muchos se enterarán ahora que si pinchan en cualquier categoría (sobre todo las que no empiezan con un número, que son las acabo de agregar) aparecerán lo que tenemos con estos títulos incluidos en este blog. Pongamos un ejemplo, si pinchan en la categoría poemas, aparecerán todos mis poemas del Dudas. Así ocurrirá con todas las categorías restantes. Y dicha aclaración la hago porque algún día estarán todos los capítulos del libro Dudas colgados en cada categoría.

 

Bocetos de la portada del libro DUDAS

Boceto inédito de la portada del libro Dudas.

21. Histrionismo

pedrodaniel 15/07/2009 @ 22:43

“Hoy, que te has pintado los labios con pinturas de guerra, que has escogido la falda más corta, que has calculado una emboscada en tu escote. Hoy, que has salido a la calle sin esperanzas de volver viva y que has venido hasta aquí taconeando con rumor de metralleta, quiero decirte que te estaba esperando y que no te molestes en escapar. Hoy, que tu destino soy yo, que fumaba agazapado al final de la barra y que me he aprendido de memoria tus movimientos maestros mientras tú ni sospechabas de mi existencia. Ahora  que está la moneda de cara y que tu apuesta va a salir ganadora no dejes que me arrepienta, no te bajes esos humos que han conseguido turbarme y líate ya de una vez a pegarme tiros sin compasión”

(Texto para ser leído con los silencios oportunos y la entonación profunda de un Jesús Quintero envuelto en mil cuellos altos, abrigado de pañuelos y de rizos, replegado al final de una mesa tenuemente oscurecida)

44. Mi religión

pedrodaniel 13/07/2009 @ 20:34
Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
mi-religion.jpg
Collage originalmente creado para el apartado gráfico de DUDAS
Los tres retratos al óleo son de Antonio Gordillo.También son suyas las manos.
 
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.
Gabriel Aresti - La casa de mi padre

 

Seguir leyendo el resto »

EL Guernica

grouchoo 05/07/2009 @ 16:47

 

La mirada a la historia, El Guernica, Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid. Spain

Por quinta vez en mi vida, volví al Museo Reina Sofía, al MOMA de Madrid, me lo encontré bastante cambiado desde la última vez que fui a ver la nueva ampliación del museo. Esta vez fui con Ewan (un pintor de verdad) mi profesor y amigo durante mi estancia en Escocia de fotografía y dibujo, generamos bastante expectación mientras haciamos fotos y cuando Ewan me explicaba con su perfecto inglés los fallos de cada obra de Dalí y mis pinturas preferidas. Se metió sin titubear con la pintura del gran icono del surrealismo, creo que esto me vino muy bien, disparó acertadamente contra algunas coronas históricas y me divertí entendiendo algunas reglas básicas sobre pintura.

 

Ewan´s portrait  in Guernica, Museo Reina Sofía. Madrid. Spain.

Según me informaron ha sufrido un verdadera revolución en sólo dos semanas, todo debido a que han cambio de dirección y ahora todo ha pasado a ser más europeo, más dinámico con el público. Por ejemplo, se pueden hacer fotos sin flash, parte del personal  ya no viste de etiqueta (de hecho me encontré a la que cuida El Guernica con una camiseta de Héroes del Silencio), la seguridad ya no parece tan segura, las exposiciones están entremezcladas con obras de diferentes épocas,  hay televisores por casi todas las salas, el bar-restaurante forma parte de la calle y del museo, y la fotografía ha tomado una relevancia mayor.

 

La mirada a la historia V, El Guernica, Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid. Spain

Como siempre que voy acabé en la sala del Guernica contemplando ese cuadro de dimensiones enormes, de colores entre blancos y negros (para aclarar con más fuerza la estructura que separa los motivos). De nuevo no me defraudó la expectación que se monta alrededor del cuadro, era la sala con más multitud de visitantes, donde más ruido había y donde más gente miraba sin entender nada. Casi todos hacíamos  instáneas sorprendidos con la nueva orden de dejar hacer fotos que rige el museo.

 

La mirada a la historia III, El Guernica, Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid. Spain

 

El Guernica el gigantesco cuadro monumental, la obra de arte más conocida del siglo XX, la que Pablo Picasso se inspiró en los horrores de la Guerra Civil, la que representa con toda claridad su lenguaje y estilo, la que sólo tardo en pintar un mes y tres días, acabó siendo la obra con más trascendencia política del siglo XX. De hecho lo han intentado destrozar en numerosas ocasiones y es motivo de disputa del Gobierno Central Español con el Gobierno Vasco. El cuadro es del Estado Español porque por el encargo el gobierno de la II República  pagó a Picasso una cuantía bastante importante de dinero.

 

La mirada a la historia VII, El Guernica, Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid. Spain

Picasso en el comienzo de la Guerra Civil, se puso de parte del gobierno legal republicano, que lo nombró director de artes plásticas del Museo del Prado, en julio de 1936. Pero con motivo de su posición política y el golpe de estado fascista se tuvo que exiliar a Francia.

Allí en Francia, en enero de 1937, el gobierno del Frente Popular le encargó una pintura mural destinada a decorar el pabellón español de la Exposición Mundial de París, que comenzaría en julio de ese mismo año. Al principio Picasso quería hacer del encargo una representación alegórica de la libertad del arte, reflejada en una escena de atelier con pintor y modelo. Sin embargo, con el bombardeo de la ciudad de Guernica el artista cambió de idea, los horrores de la guerra le habían agitado con fuerza su consciencia y encontró en Guernica una injusticia demasiado grande para quedar impasivo ante su visión del arte. El motivo del ataque no tenía ninguna relevancia militar, la destrucción del pueblo fue por puro acto de terror, no tenía ninguna estrategia. Gracias a este cuadro la Guerra Civil y Guernica se convirtieron en un símbolo contra la guerra y a favor de la cultura, el horror que conlleva la Guerra Civil y las consecuencias devastadora que representa el ser humano ante lo irracionalidad de la lucha entre hermanos.

 

La mirada a la historia IV, El Guernica, Picasso, Museo Reina Sofía, Madrid. Spain

Al dibujar el cuadro Picasso se inspiró en los géneros pictóricos tradicionales españoles como los maestros Goya (Tauromaquias) y Velázquez (elementos tradicionales españoles): la lidia, el toro ( en el cuadro representa el pueblo triunfante), caballo (este es el pueblo sufriente) y el guerrero. Se basa en el lenguaje simbólico, Picasso sabía de la trascendencia que causaría esta obra y existen 45 estudios previos de su estado de evolución y ocho versiones diferentes. Como anécdota Picasso siempre desde niño había pintado como un adulto y bajo el influjo del surrealismo el artista empieza a esbozar dibujos que recuerdan a pinturas infantiles, imperfectas y hasta incluso inacabadas como hacia su hijo Paul mientras de pequeño pintaba y dibujaba ante los ojos del pincel del maestro.

Seguir leyendo el resto »

El Ascenso

pedrodaniel 02/07/2009 @ 22:56

Es cierto que este año has hecho bastantes kilómetros, pero también es cierto que has sido más fiel a la mala vida que a la bicicleta. Así que ni siquiera tú sabes como estás, y sales de casa pensando en subir la misma cuesta de siempre, para probarte y calibrar por dónde andas a estas alturas de temporada.

Pedaleas fuerte por el llano, enciendes el iPod y vas echando cuentas, pensando en un tiempo de referencia que marque la barrera entre el éxito y el fracaso, una predicción holgada que contemple las excusas de por si acaso. El cuentakilómetros marca 35º y el sol pega fuerte en el maillot de Paupérrimos Bike, así que ya sabes que no es el mejor día para darlo todo cuando llegas al pie de la cuesta.

Es la cuesta que has subido tantas veces, sólo 4 kilómetros pero bastante jodidos, un infierno cuando pillas la bici por primera vez después del invierno, tan sólo un repecho cuando andas fino y consigues abstraerte del esfuerzo pensando en otras cosas. Ahora que lo dices, es en esta cuesta donde has aprendido casi todo lo que hay que saber en este jodido deporte, donde has conocido a tus pulmones y a tus piernas, siempre cómplices de lo que de verdad importa, que está por dentro del casco.

A mitad de la segunda rampa ya sabes que algo no anda bien, metes el desarrollo más flojo y sólo piensas cosas chungas, que si el calor, que has gastado demasiadas fuerzas en el llano, pensamientos negativos que recorren tu cabeza mientras te falta el aire y vas buscando el ritmo y tratas de sortear las piedras, que ahora parecen puestas adrede para complicarte la ascensión.

Pero algo has aprendido en estos años, ya sabes que hay que intentar pensar en otra cosa, sacar la mente de las piedras y del calor; intentas imaginar tu silueta a vista de pájaro, un punto en la montaña que se desplaza lento pero no deja de avanzar, una pulga que araña metros y va ganando la partida lentamente como si de una guerra de guerrillas se tratara. Piensas que siempre ha sido así, pero que otras veces has estado más fuerte, y viene la nostalgia de aquellos tiempos sin bici de aluminio y sin disfraz, un muchacho en bermudas subiendo la cuesta sin camiseta, y es entonces cuando te pesan las copas, los kilos, el curro, la vida, el calor, sabes que no puedes meter otro piñón más duro porque ya vas a tope pero también sabe que sigues avanzando sin parar, que dentro de poco la cuesta va a aflojar y que pronto vas a respirar con menos agobio.

Entonces empiezas a escuchar un motor atronando, uno de esos putos quads que arruinan la paz del campo, te apartas justo a tiempo y a punto estás de tener que echar pie a tierra por ese gilipollas, le deseas una mala curva y el cabreo te dura aun unos metros más que pasan sin dolor; sin darte cuenta has estado pensando en otra cosa y ya estás casi arriba. Entonces reparas en la música del iPod, suena System of a down y al momento la asocias con un nombre y una tarde y una llamada pendiente, sigues pedaleando y fluye algo mejor el aire que entra pesado a tus pulmones, un aire que parece de segunda mano y que entre jadeos te mantiene vivo cuando empieza una canción de Los Piratas, y otro nombre y otra noche y una nota mental te ocupan las neuronas y cuando quieres darte cuenta estás casi arriba, bajando piñones y lanzando la bici porque la pendiente afloja y porque tienes la costumbre o la manía de apretar al final, de ponerte de pie y creerte por un momento Chiapucci, aunque esta no haya sido una ascensión gloriosa, aunque el día de hoy no tenga nada memorable. Y sólo unos metros antes de parar en la cima miras el tiempo, sin esperanza, sin ilusión, tan sólo para comprobar cuántos minutos se han añadido a los que calculabas al principio. Y entonces tardas unos segundos en comprender que has hecho la subida más rápida que recuerdas.