La 31º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Dundee (30-39)



Continuo atrapado en mi mundo de reflejos, eclipasado por los reflejos de un cristal que hace de espejo y muestra una carretera que va al cielo durante 2kms.
La foto la disparé en Lisboa en Junio del 2007. Siempre quise hacer una foto a este Puente llamado 25 de Abril , esta maravilla de la ingeniería moderna es una obra de arte que impresiona hasta al más aburrido visitante. Mientras tiraba la foto bufaba un sonido parecido a buuuuffffffalo que hacían los coches al pasar por las rejillas de este esqueleto vertebrado.
P.D.: Los portugueses tienen especial admiración por los puentes, en todas la ciudades te encuentras uno sorprendente que hace de la carretera una obra de arte del paisaje urbanístico. El talento del hombre por hacer todo a nuestro antojo es descomunal, a veces por suerte no se trata de simple hormigón y regla.
Breve mirada a las fotografías anteriores de la serie The Best:

El tema de esta foto son los reflejos, estos siempre dan el juego que uno quiere. Si nos fijamos bien, nuestra vida es mero reflejo de otros reflejos más antiguos. Quizá que yo sea el reflejo de mis padres, quizá que cada vez que miro un escaparate me dé miedo ver algo hay detrás porque no sé que se esconde destrás de mí.
La foto la disparé en Oporto en 2007. La foto no tiene ningún retoque en photoshop.
P.D.: La canción que pongo debajo es una letra del poeta Miguel Hernández cantada por Serrat, me recuerda como un reflejo a esa España de dividida por la guerra y sus poetas de la Generación del 27. Por cierto que ultimamente España se está dividiendo por culpa de los políticos como en pasado.
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de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros>>.

La foto en sí impacta. Claramente ésta se merecía el empiece de la serie fotográfica THE BEST que voy a ir dejando en el Dudas de forma intermitente pero duradera.
El que sea la primera foto sobre el paisaje de Lisboa y de sus tranvías no es una mera casualidad. Ya que nada más recorrer los barrios lisboetas te das cuenta que existe un museo real y único en la capital de Portugal. ¿Para qué ir al museo de Tranvias de esta ciudad si puedes montar en la calle en ellos?
La foto la he intentado hacer vieja, de papel arrugoso, como si mucho oxigeno la hubiese tranformado en amarilla. Para que cuando la vean la palpen y os den ganas de viajar a uno de los países con más poesía del mundo.