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Categoría: MADRID

20 de Mayo de 1998: Una Crónica Personal

pedrodaniel 19/05/2008 @ 22:19

Recuerdo que estuve estudiando por la tarde, y que acabe pronto (cómo no) y que me puse a escuchar el Carrusel y que sentía los nervios y quería que empezara cuanto antes el partido. Y recuerdo también que justo antes del comienzo llegó una visita a casa, y que eran los abuelos, y que empecé a ver el partido en el salón pero no me estaba enterando de nada con tanta gente. Entonces me fui a la cocina, y Nazaret también, aunque yo creo que ella por esa época pasaba del fútbol, pero es que no era un partido más, era el partido, la Copa de Europa, la final de la Liga de Campeones, esa Copa que hacía tanto que no ganaba el Real Madrid, ese campeonato que le había convertido en un club legendario en los tiempos de Alfredo Di Estéfano, de Paco Gento y de Paco Franco.

Así que ahí estamos, en la cocina, viendo como la Juventus sale a por todas, y los blancos que aguantan como pueden las embestidas de Zidane, Del Piero y compañía... y poco a poco el equipo español se va asentando y empieza a llegar a las inmediaciones de la portería que defiende Peruzzi. La primera parte termina con empate a cero, y es en la segunda cuando llega el gol, ese gol tan raro, tan por los pelos, el centro despejado, el zambombazo de Roberto Carlos que es taponado por un zaguero, el balón que le llega a Mijatovic con el portero ya vendido... el ángulo cerrado y los centímetros que faltan para que no la saque el defensor... pero ha entrado, es gol, goooool, se cae el Ámsterdam Arena y en mi barrio del extrarradio madrileño arrecian los petardos. Goooool. Salimos corriendo hacia la terraza: gritos, tracas, cohetes, gente saltando en las terrazas del portal de enfrente. Banderas y bufandas. Y a la tele otra vez porque el partido sigue y hay que sufrir hasta el final, tres pitidos que suenan como trompetas celestiales. El Madrid, otra vez, Campeón de Europa.

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La tarde que llegué al Café Gijón

pedrodaniel 24/04/2008 @ 16:12

La primera tarde que entré en el Café Gijón puede que fuese una tarde de jueves. Había espejos, mesas de mármol, una sola tertulia junto a la ventana y algunos camareros como salidos de otra época, rescoldos de otro Madrid más viejo y más gris que repartían infusiones con un deje secular, con la mecánica consciencia del que sabe que el café es lo de menos en un Café literario. Mientras tomaba mi café simbólico y me miraba en los espejos, iba recreando el cuadro de Gutiérrez Solana que acababa de ver en el Reina Sofía, y después del Café Pombo apareció por mi mente huída el Café de Doña Rosa, protagonista inanimado de La Colmena, y así me fui perdiendo en todos los cafés literarios, en todas las tertulias que nunca veré y en todos los escritores que foguearon su genio al humo de una taza que daba calor a un Madrid olvidado al que no quería volver.

Me imaginaba una mesa llena de tazas vacías, un coro de hombres que se las dan de listos, algún pálido poeta fingiendo que escribe en sus cuartillas, y sobretodo, sobre todos, un escritor de fama que dirige en silencio la conversación, que impone los temas y las opiniones casi sin hablar. Y pensaba en Cela, en Umbral, en ese libro que se llama La noche que llegué al Café Gijón. Y miraba a los tertulianos de la ventana, un par de viejos actores conocidos entre ellos, y miraba a los camareros, que sin duda se iban a jubilar pasado mañana, y miraba a los espejos que eran reliquias y a las mesas que eran moda hace diez modas. Y mientras apuraba mi café sentado en la barra (porque me había quedado en la barra: quizá me parecía poco respetuoso hacerme servir el café en una mesa, o quizá era sólo timidez), mientras pagaba el precio simbólico de mi café simbólico, concluí que ya no había cafés literarios ni ganas de resucitarlos, ni tertulias ni madriles que las merecieran ni genios de andar por casa que las justificaran.

La tertulia en el café de Pombo, de José Gutiérrez Solana

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11-M

grouchoo 10/03/2008 @ 19:32
Velas por los atentados

Cinco minutos de silencio por las vicitmas del 11 de Marzo del 2004. El dia mas triste de mi vida, un especial recuerdo a Jorge Rodriguez y su padre que vivieron en Parque Los Nogales (Alcala de Henares).

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La 30º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Madrid (21-30)

grouchoo 06/11/2007 @ 21:42

Torre Europa

Acabo con esta fotografía de Torre Europa la Serie Fotográfica de Madrid  The Best. La estatua que sale delante del obelisco es del político gallego Calvo Sotelo, no sé si sabrán la historia de como lo asesinaron y qué desencadeno en la historia de España, pero es muy intersante.

Para la foto he utilizado un ojo de pez, este ha creado márgenes negros con la deformación a los lados. Dentro de poco este paisaje será historía para las enciclopedias ya que está aprovado un proyecto de  remodelación de la plaza con la incoorporación de un obelisco transparante enorme.

P.D.: Anteriormente en esta Serie Madrid, en la nº 21 coloqué una foto de Plaza Castilla.

La 29º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Madrid (21-30)

grouchoo 31/10/2007 @ 23:17
El Oso y el Madroño
El Oso y el Madroño, es la estatua y el símbolo más importante de Madrid. Cuenta la leyenda que los bosques de Madrid estaban plagados de osos. Éste se encuentra en la conocida Puerta del Sol, Km0 de la red vial española. En esta estatua quedan todos los días miles de madrileños y turistas. El día 30(para comprobar que todo funciona correctamente) y 31 de diciembre a las 12 de la noche al son de las campanadas del reloj del Ayuntamiento se juntan millones de personas con 12 uvas para celebrar el nuevo año.

La 28º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Madrid (21-30)

dudas 26/10/2007 @ 10:08

La vida es bella

¡Que beatiful(estoy aprendiendo inglés) es Madrid!.

En verano cualquier parque te ilumina por dentro, en verano Madrid es una fiesta, la gente toma la calle para disfrutar del sol.

Sé que esta foto no tiene mucha técnica, no rompe ninguna frontera en composición, no te da el nivel esperado, pero para mi la sensación que me transmite es la hostia: la libertad de la juventud, el amor en tus manos, la siesta en las tardes de verano. Que se puede pedir a una tarde de calor en Madrid, pues estar en un parque tirado en el cesped agarrado a la chica que quieres.

P.D.: La tiré en el Templo de Debod, dónde empieza el guión de un corto que escribí llamado Madrid. ¡Salud desde las nubes y el frío!.

La 26º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Madrid (21-30)

dudas 29/09/2007 @ 13:39
Gran Vía de Madrid en el 2007

La historia de la Gran Vía es una de las más singulares de Madrid. Esta es una las pricipales arterias de la ciudad de los túneles, esta llena de comercios, cines, hoteles, teatros, bares, restaurantes, oficinas, multinacionales, etc. Pienso que pasear por la Gran Vía es llenarse de vida, ya que por más que pasen las horas y se haga el cielo de oscuridad nunca va a dejar de haber presencia humana masiva.

El punto neurálgico de esta calle kilométrica es Callao, con su C/Preciados está rebosa de centros comerciales y turistas.

A veces sueño con vivir durante un tiempo en este corazón de hormigón pero la economía y el desarrollo incesante de España han convertido el precio del metro cuadrado en algo accesible para muy pocos. El anuncio de Schweppes que cuelga sobre la fachada de este lujoso edificio es mítico, de hecho no se podría considerar contaminación visual sino decoración de la calle. Podría compararse con el polémico Toro Osborne que vislumbra las carreteras españolas o el anuncio antiquisimo de Tio Pepe de la Puerta del Sol.

P.D.: Vivir en Madrid es vivir en una olla a presión, donde los gritos se hacen parte del paisaje mental.

La 25º de las mejores fotografías, serie Madrid (21-30)

grouchoo 28/09/2007 @ 13:40

Madrid desde los Santos de la Humosa

Desde los Santos de la Humosa, las vistas de Madrid capital son magníficas, a veces uno puede contemplar como pájaro la belleza del cielo y la tierra con sus colores puros y sus siluetas lejanas.

Todo empezó por esos fines de semana que subo con los amigos al polideportivo de este municipio para jugar al frontenis y quemar la toxicidad del extres de la vida de ciudad. Al acabar los partidos e ir a buscar el coche, uno asombrado se asomaba a este mirador natural y contemplaba estos atardeceres asustado por la belleza y la magnitud terrenal del lugar. Un día sin más, me encontré con las sombras de cuatro Torres Galácticas, que a más de 25 km de distancia se pueden ver. Por asombroso que parezca, se pueden apreciar desde casi todos los puntos de las afueras de la capital.

Uno no se da cuenta que estás Torres han revolucionado por completo el paisaje místico y finaciero de Madrid.

P.D.: Pongo como anécdota la vista panorámica que hice de ésta foto y otra.

Vista Panoramica de Meco, Azuqueca, Corredor de Henares, Madrid

 

Madrid: Cuatro Torres

pedrodaniel 25/09/2007 @ 13:21

Podemos mirar la ciudad como acumulación de sedimentos. Cada época va dejando su poso: un estación de tren por aquí, una puerta de nosequé por allá. Palacetes, catedrales, callejuelas reviradas o avenidas de seis carriles, parques de calculado romanticismo, un caballo estorbando en el centro de una plaza mayor. Cada época con sus grandezas, ensanchando, elevando, rellenando la ciudad de materia y vacío.

Nuestro tiempo iba a ser el de los agujeros. Era esa manía de desmontar los escalextric de Paco y estirar la malla del metro, los túneles que te sumergen durante demasiados segundos y te sueltan al borde de la claustrofobia en otro sitio, en otro barrio, lejos y sorprendido una vez más, otra vez. En nuestro tiempo de agujeros brillaban mitos a medida: La Adelantada, La Chata, Paloma, Almudena y las demás, las tuneladoras más rápidas del condado. Fue Dulcinea la que se zampó 24 metros en un día, batiendo el récord del mundo de la especialidad.

Y en ese Madrid subterráneo y hueco, la obra cumbre que cerraba el ciclo: una autopista enterrada. La emetreinta iba a ser nuestro sedimento, la aportación más simbólica de nuestro paso, la carretera enterrada que serpentea por debajo de calles, parques, ríos y estadios. La emetreinta soterrada era el rizo rizado.

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La 24º de las mejores fotografías de Grouchoo, serie Madrid (21-30)

grouchoo 24/09/2007 @ 17:22

La pasión en Madrid

Hay veces que hacer fotos por la calle te envuelve de poesía, está foto surgió en ese proceso de inspiración y homogenización con el mundo exterior. La hice en la famosa Calle Arenal de Madrid, cerca de Sol, el día de la Noche Blanca.
Los protagonistas son dos bailarines de Danza Contemporánea, ellos fueron los verdaderos artistas de esta foto. Muchas gracias por regalarme momentos como este.