Las luces fundidas de Iñaki
"Te voy a arrancar la piel a tiras, cabrón. Ven aquí, tú ven aquí"
"El día que te eche mano te voy a meter siete tiros"
"Fascista. Perro"
"Me cago en el kilómetro 105 de tus cuernos, pa que te enteres tú y los tuyos, ahora me abres otro sumario, cabrón"
Y efectivamente, le han abierto otro sumario. La Audiencia Nacional le condena a 14 años de prisión por "un delito de amenazas terroristas con la circunstancia agravante de reincidencia y otro delito de desórdenes públicos"
Hay que ser tonto, tan tonto al menos como lo es Iñaki, para pasarse unos añitos a la sombra por perder un momentillo los nervios.
Nuestros enemigos son así, pequeños de mente, de una violencia cavernícola, brutotes, incapaces de solucionar "el conflicto" por otra vía, pues para eso deberían ser capaces de expresarse, de debatir, de pensar, valorar y decidir. El no haber visto esto a tiempo es nuestro error. Es el error de todos nosotros, de todos los que alguna vez los imaginamos capaces de sentarse a negociar, como si fueran personas normales.
El espectáculo de Iñaki Bilbao nos humilla a todos. ¿Cómo hemos llegado, con estos tipos como enemigos, hasta aquí? ¿Qué cadena de errores y maldades, qué cálculos siniestros han permitido cuarenta años de supervivencia a esta panda de bellotos?
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Discrepo ( moderadamente).Ciertamente la escena es grotesca, pero yo no me siento humillada con ella. Al contrario; mi orgullo crece al no saberme igual.
Por otra parte, yo nunca he creído mucho en su capacidad de negociación. Y no creo que las " altas esferas" tampoco. Se hacía necesario el teatro..nada más. De todas formas, bien rescatado.
( Me gusta el nuevo formato).
Sinceramente lo triste de toda esta escena es que hay más gente como este individuo que no tiene dos dedos de frente. En un país como España que esta clase de asesino de que hablar a la escena política es muy triste. Por lo demás hablar de independencia, de estatutos y demás no tiene que ver con terrorismo...
Sinceramente lo triste de toda esta escena es que hay más gente como este individuo que no tiene dos dedos de frente. En un país como España que esta clase de asesino de que hablar a la escena política es muy triste. Por lo demás hablar de independencia, de estatutos y demás no tiene que ver con terrorismo...
Teatro es, en el peor de los sentidos; en cierta ocasión escuché que los etarras que no tienen apellidos vascos suelen ser los peores, porque de algún modo han de demostrar su pedigrí. Estoy de acuerdo con Jarttita en que éste tipo de depravación humana no humilla a nadie. Tan sólo es un engendro fallido que, para lo que ha empleado hasta ahora su existencia, mejor que no hubiera nacido.