Pequeñas historias de la vida cotidiana (V): el tren Alcalá de Henares- Vallecas
No puedo evitar cada día en mi recorrido de Alcalá de Henares- Vallecas poner en mi Ipod a James Blunt e intentar traducir sus letras mentalmente, mientras observo detenidamente a la gente que se sienta al lado conmigo y hago cábalas sobre el ese señor de enfrente que lleva traje. Mis recuerdos sobre viajes pasados me acompañan en mi recorrido del 11-M, he llegado a la conclusión que todo el mundo se vuelve un pequeño filósofo cuando viaja.
Por lo demás, la vida sigue en Madrid, Aveiro (Portugal) parece ya una historia lejana (volví hace menos de una semana) y el recuerdo de vivir en otro lugar se olvida y se difunde con el sonido de la música de James Blunt y la realidad que la cosa está que arde en España. A veces me pregunto qué secretos guardarán esas almas a las 7 de la mañana yendo al trabajo a servir a esta sociedad que nos ha llevado a la mentira y a la pobreza moral, a esa mentira de un presidente que ya no sonríe tanto y unos ministros que están ciegos. Quizá la música me haga sentirme más feliz y más lejano de lo cotidiano, el día a día me absorve más y más, la realidad dura de tener que ir a buscar trabajo por diferentes ETT´s por todo Madrid. La palabra crisis es la palabra más escuchada en todos los lados.
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es un crack..me encanta su primer videoclip.
Hasta ahora, la Semana Santa más exótica de mi vida fue la de 2007, cuando nos fuimos a Marruecos con la escolta de las bicis. Mañana volamos a Rumanía, una semana dando vueltas por el país con más osos pardos de Europa. Habrá crónica, supongo.
Que bueno la verdad, aprovecho para comentar que Coldplay viene en su gira a España, el único concierto que dan es el 4 de septiembre en la ciudad condal, eso no nos lo podemos perder!!
Siempre me alegraré de tener los amigos que tengo, lo digo con total sinceridad tener unos amigos que se van a marruecos a recorrerlo en bicicleta, o que cogen su bici y se recorren España, o se van en semana santa a Rumania, o se emborrachan en mitad de un parque mientras hablan del trabajo, o se prestan libros para pensar que existe más allá de nuestro entorno alcalaíno. Estoy realmente contento con teneros. Lo digo sin peloteos, por nada, no hace falta que uno se muera para decir ese tipo de cosas,...
Rumania que gran país para viajar.
Qué buena reflexión, Grocuhoo. Qué lejos queda la última ciudad donde uno habitó hasta hace poco. Es como si la lejanía viajara con nosotros, como si se posara sobre las cosas y las personas nada más verlas. Llevamos la lejanía dentro como si fuéramos fijuras de un cuadro de Hooper. Y luego está esa extraña gente con la que nos cruzamos a diario. Semblantes serios, silenciosos, tristes, sobre todo tristes. Rostros con los que me cruzo cuando me recojo depués de toda una noche en la garita. Me dan mucha pena. Los imagino odiando su quehacer diario, ese ir a la oficina obligadamente, y no me los quito de la cabeza, y ya no sé si son ellos o yo lo que me produce tanta congoja cuando me acuesto.
Me alegro de que ya estés aquí, Carlos.