La cultura popular: El bakalao

Hay mucha gente y avanzamos con dificultad por una pista apenas iluminada. Vamos con mucha precaución para no meternos en ningún lío, hasta encontrar a nuestros compañeros, que ya nos saludan y nos acogen en su recinto amistoso. Cierro los ojos y respiro ese olor dulzón propagado por la máquina de humo. Una voz electrónica repite música-música-música sobre una base casi orquestal. Abro los ojos y veo a Javiérez sonriendo, nos miramos y no hace falta decirnos nada, llevamos toda la semana esperando este momento y sólo queremos sonreír y disfrutarlo. Ahora nos rodea una energía contenida, una inquietud latente que estalla un instante después, al ritmo del subidón que hace vibrar a toda la discoteca. Cada vez que un flashazo del foco los ilumina veo a diez o quince de los nuestros pegando brincos con una sonrisa que no les cabe en la cara, los veo como a cámara lenta hasta que vuelvo a cerrar los ojos y me concentro en las embestidas de la música en mi pecho, en el temblor del suelo bajo mis pies.
Hay algunos videos de aquello en youtube, pero no me reconozco entre esa panda de malotes haciendo el mono. Sólo cabe recordarlo en clave personal, fliparse en una tarde de sábado mezclando una sesión en el ordenador. La adolescencia, con su patetismo y su desorientación, es un territorio perdido al que quiero volver. Busco en los armarios, en el bául de los recuerdos y en la caja de herramientas. Al final encuentro la que me hace falta. Entonces cierro los ojos y pongo la ficción a galope.
Tags: la cultura popular bakalao bachatta
Meneame |
del.icio.us






El tema al que hago referencia es Musika de Vicente One More Time.
Es una visión un poco diferente a la idea que tenía del bakalao. Supongo que es porque desde fuera se ve todo diferente
Hay dos frases que son fotografías, dos perlas que las doy por diamantes:
Cada vez que un flashazo del foco los ilumina veo a diez o quince de los nuestros pegando brincos con una sonrisa que no les cabe en la cara, los veo como a cámara lenta hasta que vuelvo a cerrar los ojos y me concentro en las embestidas de la música en mi pecho, en el temblor del suelo bajo mis pies.
Lo demás están bien, a la altura de un futuro escritor talentoso que promete a un público crítico a un público apasionado, a un público que lee sobre líneas en contra de cánones y demás falsedades. Todo al rumor de una presentación de un tal ...
Abrazos.
Brotaban sonrisas... brotan recuerdos.
Celebro saludarte.